jueves, 1 de mayo de 2008

Lucha sin cuartel

Si, hoy es Primero de mayo, es decir, el Día Internacional del Trabajo, la gran fiesta del movimiento obrero. ¿Por qué el 1 de mayo? Por homenaje a los Mártires de Chicago, sindicalistas anarquistas que fueron ajusticiados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket en Chicago. Pero lejos de ser una simple celebración, es una jornada que sirve para exponer las principales reivindicaciones laborales de los trabajadores asalariados, que seguimos siendo la gran mayoría de nosotros (bueno, yo ahora soy sólo estudiante, pero si lo fui durante 4 mesecitos). Los sindicatos y partidos obreros salen a las calles de las principales ciudades del mundo para dejar patente que, pese a los grandes logros, aún queda muchísimo por hacer y la lucha no termina. De hecho, en los últimos años, las condiciones de trabajo están viéndose menguadas: salarios irrisorios (los que seáis mileuristas sabéis bien de lo que hablo), gran número de parados, inestabilidad laboral (contratos muy cortos), riesgos laborales y un largo etcétera agudizado por las presiones cada vez mayores de subida de precios, hipotecas para toda la vida... Señores, tal vez haya habido un tiempo de relativa calma, pero nuestra generación despertará frente a ello (bueno, es lo que yo quisiera, pero vista la borreguidad que hay... tal vez deba poner mis esperanzas en una generación activa y rebelde que nos siga) y se abrirá de nuevo una lucha sin cuartel.