martes, 13 de mayo de 2008

Respirar

Una tarde solo, sin nadie junto a mi. Mi guitarra y yo, nada más. Aprieto las cuerdas con mis dedos y las rasgo haciendo sonar un acorde y comienzo a pensar. Mientras toco, una melodía va rebotando dentro de mi cabeza, queriendo salir, ser expresada. Toco y silbo, tratando de expresar ahora lo que siento, qué palabras son las adecuadas para lo que quiero sacar de mi interior. La canción va tomando forma, muchas veces grotesca, pero otras estilizada, con curvas que definen una figura hermosa y bella. En esos momentos, no puedo si no sonreir, sentirme feliz y a gusto. Es como cuando te estás ahogando, pues te falta el aire, no puedes respirar, y, de repente, una bocanada de aire fresco te devuelve la vida. Expresar lo que siento me es tan necesario como respirar, aunque la susodicha canción se quede guardada en mi cabeza y no vuelva a salir. Creo para mí; si, tal vez una de las cosas que mas feliz me hagan sea uno de los actos mas egoístas. Pero qué puedo decir: necesito respirar, vivir.