domingo, 1 de junio de 2008

La tormenta va amainando

Como algo excepcional, voy a escribir otra entrada en el mismo día. Lo que escribí de madrugada lo dejaré así como está, aunque releyéndolo veo que en algunos aspectos me he pasado bastante, sobre todo al final. Pero bueno, son cosas que se dicen (se escriben mas bien) con los ánimos acalorados y con la mente nublada. Ayer fue noche de tormenta, tanto en el sentido metafórico como en el literal.
Pedir perdón desde aquí a los siempre geniales Txikiteiros y a Yadira por cómo me comporté ayer.
Del resto apenas me retracto, sólo la forma en la que dije las cosas.
Y poca ostia más que decir. Tras dos días de casi absoluta vagancia, me retiro al estudio de, por ejemplo, el Japón Meiji.
Tal vez a la noche escriba una tercera entrada para completar el marco. Anoche escribí: El hombre es el lobo del hombre... Reflexionaré sobre todo ello.