domingo, 8 de junio de 2008

Noches de estudio

Como auquella canción que un día comencé a componer y nunca terminé (podríamos decir que el 90% de mis canciones están así) podría decir aquello de sólo un foco de luz en la penumbra de estas cuatro paredes... Aunque aquella frase introducía algo muy distinto a lo que hoy toca hablar. O bueno, tal vez no tanto, xD.
Como la mayoría de estudiantes, estoy inmerso entre libros para estudiar con la esperanza de aprobar, aunque sea justito. Si, la verdad es que en otras ocasiones mis aspiraciones suelen ser más altas, pero visto lo visto, para la mayoría de las asignaturas me vale con aprobar o sacar una nota decentilla. Entre Mr. Gattinara y Queen Kong la cosa puede llegar aser un tanto dantesca, y sus exámenes un duro trago de cianuro. Así que me preparo para la batalla entrenando por las noches, perdiéndome entre letras para, llegada la hora, traspasar las líneas enemigas y abatir las cuestiones formuladas en el examen. El entrenamiento nocturno es duro, y se corre el peligro de que te salgan agujetas de tanto estudiar. Cuando te acuestas tienes la cabeza como un maldito bombo (a veces doble bombo, o bombo con doble pedal, xD), llena de información que en su mayoría se te queda por el camino. Pero lo mas importante de las noches de studio son, sin duda, en esa penumbra, los ejercicios para desestresar. Mano de santo, oye. No hacen falta anabolizantes para el duro ejercicio (esa cafeína, dopping del estudiante), lo mejor es un buen relax para luego poder concentrarte. Si algo era ello que la canción y el tema del estudio al final convergían.