lunes, 30 de junio de 2008

Viaje a la perdición: partida y regreso tunantesco

He estado unos días ausente, viajando casi podríamos decir que sin rumbo fijo; cosas de la vida tunantesca, que no sabes dónde vas a parar hasta el mismo instante en el que están ocurriendo las cosas, y a veces ni eso. De la idea de pasar cuatro días en Madrid, se ha pasado a una odisea continua cuyo itinerario es más o menos el siguiente: Barakaldo-Burgos-Albacete-Alicante-Murcia-Alicante-Benidorm-Alicante-Murcia-Alicante-Murcia-Lorcha-Albacete-Madrid-Burgos-Barakaldo. Si, parece increíble, pero dimos todas estas vueltas como bobos. La mala suerte nos fue siguiendo de cerca durante casi todas nuestras aventuras, y cuando las cosas parecíanj enderezarse, aparecía un nuevo problema que solucionar.
¿Y cuál es el resultado de todo ésto? Una experiencia que ha servido para aprender mucho en cuanto a supervivencia tunantesca se refiere y que, pese a los malos momentos, ha dejado grandes momentos y risas para la posteridad: nuestro amigo Darek, las maniobras temerarias al volante, el autostop Alicante-Murcia, la camiseta "pintada" de Silas, las fiestas del pueblo raro éste, la huida d la carga de los antidisturbios en Madrid, la tocata en el metro... y muchos más.
Días para el recuerdo, sobre todo cara a futuras aventuras...¿para cuándo la próxima? Ya se verá. Ahora me espera un Julio intenso, en el que retomaré mas frecentemente la actividad de blogear, o esa es mi intención.
Sakudos oues a todos. ¡Long live tunantestic life!