domingo, 27 de abril de 2008

Don't stop me now!

Una semana más para la eternidad y una menos para soñar... Llega el domingo, y toca hacer una valoración de la semanita, ¡vaya semanita! Y no es para menos: rotura de barreras, presentación del trabajo de arte sobre la Nueva Objetividad, revisionado de películas que hacía ya lo suyo que no veía, indagaciones sobre el anarquismo en España y el pistolerismo de Barcelona, sábado que casi supera al anterior... Pero esto, lejos de cansarme al llegar al día de hoy, me hace ir hacia adelante, sin ganas de parar. A pesar de el par de momentos en que no ha sido así, estoy cada vez más eufórico. Por eso el título de mi entrada de hoy, volviendo de nuevo a homenajear a Queen. Gran canción que además me transporta a los tiempos del viaje a Cardiff en agosto del 2006. Un emblema indiscutible de aquel verano, que no sólo lo fue por aquel día en que estuvimos trabajando con la canción en clase, si no porque nos identificábamos con la alegría y vitalidad que transmite esta canción. Y también toca recordar pues otra "gran" canción que se convirtió a la primera en la número uno del viaje: me refiero, por supuesto a "Chinita del paraguay". Pero esta canción queda para otro día. Hoy os dejo con "Don't stop me now":

viernes, 25 de abril de 2008

Tic-Tac

Toda la semana sin actualizar, hoy ya toca, y, como no tengo tiempo (bueno, ralmente si, pero estoy empleándolo en otras cosas) ni tampoco ideas, he rescatado este relato que escribí hace unos tres años y publiqué en mi antigua web:

Tic-tac, tic-tac...
Continuamente oigo el incesante y acompasado movimiento de las manecillas del reloj colgado en la pared de mi habitación. Y al compás de las manecillas, mis recuerdos me transportan a cuando comencé a tener uso de razón.
De niño siempre fui tímido e introvertido. En la escuela no tenía amigos, tal vez si que se les podría llamar a algunos compañeros de juego, pero nada más, e incluso odiaba a estos "compañeros de juego", ya que no cesaban de burlarse de mí y de tratarme como si fuera basura. Por ello, siempre me refugiaba en mis juguetes, los que tal vez fueran mis verdaderos amigos, pues como tal los trataba. Y tal vez fueran mis amigos porque los moldeaba a mi antojo. Cada uno tenía una personalidad, la que yo mismo les daba, y por eso, para mi eran los perfectos amigos, ya que nunca te fallaban.
Cuando tenía diez años, mi padre murió, dejándonos a mi y a mi madre solos. Me sentí muy mal, pero lo superé gracias al apoyo de mis amigos los juguetes. El peor recuerdo que tengo es el ver a mi madre continuamente llorando, y en esos momentos llegué a odiar a mi difunto padre por habernos abandonado. Al de unos meses nos tuvimos que mudar a otra ciudad, donde mi madre había encontrado trabajo estable. Allí tuve que matricularme en un colegio nuevo, donde, al llegar, nadie me dirigía la palabra. Ciertamente lo prefería así antes de que me tratasen en mi anterior escuela. Tampoco necesitaba amigos de carne y hueso, con los de plástico, madera y algodón me servían. Aun así, otro niño que, al igual que yo, estaba solo en el mundo, se acercó un día a mí para jugar a la pelota, ya que estaba cansado de jugar contra la pared. Fue mi primer y tal vez único amigo humano. Me sentía muy feliz por ello, ya que rellenaba un hondo vacío que no me había dado cuenta anteriormente que dejaban mis juguetes.
Tic-tac, tic-tac...
Las manecillas del reloj de la pared de mi habitación siguen marchando al mismo ritmo. Echo un vistazo y veo como va avanzando el segundero. Y de mientras, sigo reflexionando sobre mi vida.
Dicen que una persona madura cuando comienzas a tener muchas responsabilidades y demás; otros, más ilusos, dicen que la madurez llega cuando tu cuerpo se empieza a desarrollar y te va creciendo la barba y todas esas cosas. Sin embargo, yo creo que la madurez llega cuando conoces a ese primer amor, o, por lo menos, es cuando comienza.
Aún recuerdo cuándo, cómo y dónde la conocí. Ese momento en que la vi por vez primera no se me olvidará jamás. Y menos aún se me olvidarán aquellas primeras palabras que me dijo. Ella era nueva en el colegio, al igual que yo tres años antes. Con aquella dulce voz, me preguntó que si yo era nuevo también, a lo que le contesté que no, pero ni siquiera sé si ella me oyó, pues mi boca tan sólo emanó un leve hilillo de voz. Su cara me deslumbró, pues era guapísima, y su sonrisa, llegó hasta mi corazón. Era muy extrovertida y se relacionaba muy bien con la gente, todo lo contrario que yo. Fue mi amor platónico durante unos años. No había mañana en la que me levantara y viera su cara reflejada en mi mente, y no existía noche en la que soñaba con que la tenía entre mis brazos y nos amábamos para toda la eternidad. Era feliz a cada instante que la veía, pero al mismo tiempo desdichado por saber que esos labios que escondían su dulce sonrisa nunca serían para mí. Mi amigo, única persona en el mundo que conocía mis sentimientos, me instaba en todo momento a que la confesara mis sentimientos. Pero no era capaz, ya que a cada intento que hacía o no me salían palabras o, si me salían, decía cualquier tontería. Asi, como he dicho, viví largo tiempo, hasta que llegó aquella fiesta de fin de curso. Todos los años se celebraba, pero yo nunca acudía porque me parecía inútil el asistir a una fiesta en la que me iba a aburrir porque no me hablaba con nadie. Sin embargo, mi hasta entonces fiel amigo, me convenció para ir y allí, lanzarme. La verdad es que con el calor de la fiesta, aunque no del todo de mi agrado, y gracias a un poquillo de alcohol, me decidí al fin. Sin embargo, toda mis esperanzas se vieron truncadas ante su negativa de querer algo conmigo. En ese momento, el mundo se me vino abajo, y me senté un rincón a beber de mis penas. Estuve largo rato en estado de reflexión, y decidí marcharme porque no aguantaba más allí. Fui a decirle a mi amigo que me iba, pero mi cruel sorpresa fue que, cuan perro traidor, Él estaba besándola a Ella. Me quedé un rato observando con mis ojos, de los que comenzaban a brotar lágrimas, aquella escena. Me giré sobre mis talones y me fui hacia casa.
Al día siguiente, mi traicionero amigo vino a verme. Nada más pasar el umbral de mi casa, le propiné un puñetazo en la cara y me abalancé salvajemente sobre él. Juro que si mi madre no hubiera intervenido, lo habría matado allí mismo.
Tic-tac, tic-tac...
El reloj no deja de sonar ni un segundo. El tiempo se me hace eterno, al igual que los días siguientes a la fiesta. Aquellos días fueron de los peores de mi vida. Mi frágil entorno de cristal se quebró sin remedio. Poco a poco, y muy despacio, el dolor de mi interior se fue atenuando. Regresé otra vez a mi infancia, sacando de sus cajas a aquellos que tanto apoyo me prestaron en un pasado. Pero ahora ya no me servían de nada. Ya no me hablaban ni me contaban sus cosas. Sentían que los había abandonado y estaban enfadados conmigo. Mi desdicha aquel verano fue enorme.
Llegó el nuevo curso y de nuevo allí estaban tanto Ella como el apuñalador,que ni siquiera se dignaba a mirarme a la cara. Entre ellos tampoco había comunicación, y parecía como si ni siquiera se conocieran. Ella seguía igual de hermosa, me atrevería a decir que incluso más. Cada vez que la miraba o pensaba en Ella me volvía loco. Poco a poco quise acercarme a ella, pero no tenía agallas. Pero un día todo cambió. Mi mente se trastornó y, no se por qué, comencé a seguir mis instintos más primitivos. La seguí por el pasillo hasta el baño de las chicas, y, allí, la cogí de la cintura, la besé en la boca y comencé a forzarla. En un principio mostraba resistencia, pero al final se dejó. Aquello fue fascinante. Un éxtasis recorrió todo mi cuerpo, y mi alma se sentía como la luna llena.
A partir de aquel día comencé una relación con Ella, pero tan sólo era una relación basada en el sexo. Apenas mediábamos palabra, parecía que éramos de planetas diferentes, pero en el fondo nos amábamos con locura. Casi todos los días nos entregábamos a la pasión y la lujuria, y en esos momentos, siendo los dos a la vez uno, éramos felices. Pero la felicidad duró muy poco, dando paso de nuevo al dolor y la desesperación. Llegué un día a clase y me dieron la mala noticia. De camino, la había atropellado un coche y estaba en coma. No pensé en otra cosa que en ir a verla al hospital, verla, acariciarla y besarla. Pero cuando llegué, ya había muerto. Aquello atravesó mi pecho como una bala disparada a la velocidad de la luz. La muerte me había arrebatado al único ser que había llegado a amar.
Tic-tac, tic-tac...
El sonido de las manecillas comienza a no ser tan nítido, ya que me sumo en un llanto incontrolado provocado por unos recuerdos que ojalá no pudiera tener. Mis tristes recuerdos me desgarran por dentro, y, junto con el desgarro, mi cabeza continúa recordando tiempos ya no tan viejos.
Estudié en la universidad durante cuatro años. Esos años de universitario muchos dicen que son los mejores de la vida de una persona, pero para mi no lo fueron. Aquellos años anduve buscando una panacea, algo o alguien que solucianara mi dolor. Buscaba a una mujer que me saciara. Muchas veces ellas aceptaban, pero otras muchas no. Hubo una temporada que incluso me vi recurriendo a prostitutas para saciar mis deseos. Pero nada de eso me llenaba. En la universidad no conocí a nadie de mi interés, todos eran simples y burdos, muy inferiores a mi. Además, su simpleza llegaba a que se creían más que yo y notaba en sus miradas que me despreciaban y se sentían mejor que yo. Pero a mi me daba igual, porque ellos a mi tampoco me importaban nada y sabía que no me iban a hacer sentirme mejor ni me iban a ayudar a salir del oscuro pozo de soledad y melancolía en el que me había metido. Además, en estos años murió mi pobre madre, y, sin embargo, tampoco me marcó mucho su muerte.
Tic-tac, tic-tac...
Poco a poco, el sonido del reloj se iba alejando, desvaneciéndose. Cada vez era más bajo el sonido, y ya no estaba constantemente clavado en mi mente. Y mi mente, seguía recordando, recordando los últimos años, en los que he estado ejerciendo de profesor en un instituto. Tras terminar los años de universitario, comencé a buscar trabajo e hice oposiciones, que superé. Me enviaron a un instituto con un alumnado bastante borrego, que me recordaba a muchos de mis compañeros de mi época de estudiante, tanto del propio instituto como de la universidad.
Mi vida de profesor no me llenaba, el trabajo resultaba repetitivo y la gente que me rodeaba también. En esta época comencé a forzar a algunas alumnas, ya que eso era de lo poco que tenía de bueno mi vida en el trabajo. Eran jóvenes, y preciosas. Además la mayoría de ellas se dejaba a la primera ya que sabían que iban a tener mas tarde su recompensa. Pero mi perdición llegó muy pronto. Entró una alumna nueva en el instituto, bellísima, su sonrisa, su cara, su pelo, su cuerpo, su forma de hablar, andar y actuar me recordaba a Ella. No podía mirarla sin recordar a la única persona que he amado en toda mi vida. Por eso, intenté con ella lo mismo que con otras muchas alumnas. Un día, la acorralé en el baño y allí la forcé. Ella no paraba de gritar, y yo tapaba su boca para ahogar sus gritos. Lo que mas me sorprendió, y a la vez me gustó, fue que ella no cesó de oponer resistencia en ningún momento. Cuando terminé, se quedó llorando sin parar. Ahora que esa imagen llega a mi cabeza, siento una gran pena y dolor por haberla hecho daño, ya que al verla llorar, fue como si Ella estuviera llorando. Pero en aquel momento no me paré a pensar y fui a clase a seguir impartiendo mi asignatura.
Al día siguiente, caminando hacía el instituto como todos los días, un chaval se interpuso en mi camino. Sin mediar palabra, sacó un cuchillo y caminó directa y decididamente hacia mí. Yo pensé que era un ladronzuelo, por lo que, para no poner en peligro mi vida, saqué mi cartera, cogí un fajo de billetes y se los tendí para que los cogiera y me dejara en paz. Sin embargo, sus palabras me ayudaron a comprender que él no quería dinero, si no hacerme pagar por lo que le había hecho a su novia el día anterior. Sin darme tiempo a reaccionar, hundió su cuchillo en mi vientre, lo sacó, y se fue corriendo. Yo, desesperadamente, volví a casa y caí derrumbado en el suelo de mi habitación.
Tic-tac, tic-tac...
Ya no oigo el sonido de las manecillas del reloj colgado en la pared de mi habitación. Ya no las oigo ni las oiré jamás, porque me sumerjo en un sueño del que nunca podré despertar...

lunes, 21 de abril de 2008

Pasando página

Comienza una nueva semana pasando una página más de este capítulo de mi vida. Es lo que ocurre cuando haces aquello que debías hacer, cuando tachas un objetivo de tu lista. Significa además liberarse de una pesada carga, algo que tenía dentro y por fin he podido sacar. Doy un paso más para poder ser libre en cierta medida, ir solucionando mi vida a través de este camino de fango.
¿Qué mas decir? De momento nada, además he de marchar a dejar dos libros que no tengo ganas de estar multado. Si, entradita corta la de hoy, pero tampoco creo que haya que extenderse mucho, y así ahorro esfuerzo en escribir y vosotros ahorráis en leer.
¡See you!

domingo, 20 de abril de 2008

Noche de luces y color

Otro dia más embrujado por la nocturnidad, por la magia de esas noches en las que la cordura y las penas se pierden en el fondo de un cajón dando paso a las locuras y las risas (¿o no?, xD).
Salgo a la tarde enfundado con 2 RedBulls (bueno, realmente eran de esos naranjas con el tigre dibujado que compro en el Lydl) que me bebería a lo largo de la misma (uno de llos mezclado con deliciosa beer), si un aparente efecto revitalizador. La cosa no prometía demasiado, pero a Ander se le ocurrió la genial idea: había que ir al Anaconda. Tratamos de convencer a Javo, que no vino (de hecho, se debió ir de nuevo prontico a casa a ver Informe Semanal) pero si conseguimos que Pander y Rodri vinieran. Nos encontramos por el camino a un amigo de Pander, y, cuando entramos tras la infernal y agobiante cola (aquella fábrica de sandwiches era mortal) nos encontramos con Mr. Mannetty. Con los que éramos, las risas estaban aseguradas, y no sólo eso, si no que, como diría el primo de Anthony, con mujeres también. Pasan rápidas las horas y nos echan porque tienen que cerrar para que luego el local pase a ser una algarada de puretas. Es hora, pues, de ir a cenar algo y después a la Rio, donde me encuentro con Txiki y demás. Risas varias, y camino hacia el Lancelot, donde bajé bailando Ska algunos gramillos. Mejorando la cosa, vamos al "Califa" (realmente llamado Tarifa, pero bautizado así por Txiki y por mí), donde la presencia del pakistaní de las flores va redondeando aún más la noche. Sin embargo, Ander (picado una vez más) decide irse para casa,a si que le acompañamos hasta la fuente de Elkano. allí aparecen de nuevo Mennetty junto a Alí, contándonos historias de la Megápolis. Volvemos sobre nuestros pasos hasta la Rio, donde el protagonista pasa a ser Alí con 1001 burradas y paridas. Pero la gente se va yendo poco a poco y nos quedamos Txiki, otro cuyo nombre ahora mismo no recuerdo, y yo. Y el segundo nombrado decide irse a casa, asi que Txiki y yo, en principio para acompañarle un rato, le acabamos acompañando hasta las Torres, cambiando de rumbo la noche: ¿qué tal ir a la RockStar?. Pero de camino, el rumbo cambiará de nuevo cuando al lado nos encontremos con un bar de Jazz, Blues y Soul, que, a pesar de la clavada (2'50 € por una caña) nos agradó bastante, y donde Txiki y yo estuvimos hablando largo y tendido sobre diversas cuestiones. Salimos de allí, y ya cerraban la RockStar, así que nos quedamos sin rumbo. Pero daba igual, la locura y el cafrismo invadirían la noche. Txiki y yo pasamos a ser unos verdaderos liantes en la madrugada barakaldesa, allá donde apenas pasaba un alma, y si alguien pasaba, corría despavorida, xD. El final e spor todos previsible: llegar a casa y caer totalmente derrotado sobre el lecho, cerrar los ojos y bquedarse dormido en cuestión de segundos. Breve resumen de unas cuantas horas. Breve tal vez se quede demasiado corto, pues cada detalle tiene en sí un gran eco. Pero hay cosas que, por falta de tiempo, o porque yo simplemente no quiero, no son contadas.
El otro día hablaba yo sobre el amor a la vida. Pues son noches como ésta las que le hacen sentirse a uno vivo, disfrutar de esos momentos de magia. Eso me da también una idea para una próxima entrada: esos momentos mágicos que se guardan en tu mente fotograma a fotograma, que recordándolos sientes de nuevo aquello que sentiste cuando los vivías. Pero esas son otras historias que ya serán contadas.

jueves, 17 de abril de 2008

Amor a la vida

Muy buenas de nuevo a todos. Después de un par de dias sin actualizar (es lo que tienen las labores estudiantiles), vuelvo hoy a la carga. Hoy tenía que actualizar a la fuerza, ya que ha sido un día... raro. Un día de esos en el que la pinza se te va y la bombilla se te enciende y das con algunas de esas respuestas que has estado buscando. Si, esas que tienes en frente de tus narices pero que, a pesar de haber reparado en ellas, no te paras a recapacitar y decir ¡ostias, es verdad! Bueno, si, ha habido un par de días que me ha ocurrido algo parecido, pero al final no he aprendido la lección; espero que esta vez si sea así. Espero haber cometido mis dos últimos grandes fallos. ¿Cuáles son? No los voy a decir, ya los contaré a quien quiera y deba contarselos, no es hora de desvelar intimidades en la red. Lo que si os voy a contar es cuál es una de las fórmulas mágicas: RedBull (bueno, Burn), o más bien, la cafeína en si. Cómo estimula, ¡cómo estimula! Lo reconozco, soy un puto yonki, pero es algo ya conocido por todos, xD. Me he dopado para hacer frente a 3 objetivos que tenía hoy impuestos, pero al final ninguno de ellos ha sido cumplido del todo; es más, sólo uno se ha realizado en gran parte.
Día movidito el de hoy, si señor, en el que me he ido dando cuenta de una cosa: amo la vida. mejor, amo la VIDA, con mayúsculas, pero soy tan imbécil que no exprimo su zumo hasta la última gota. Por contra, lo que odio es este mundo. Si, cuando estoy triste o se me va la pinza y me transformo en "Mr. Hyde" es por odio a lo que me rodea, a este cubo de basura en el que estoy metido. Pero bueno, hay veces que a los cubos de basura tiran cosas de valor, y tal vez eso sea lo que merezca la pena, vivir y poder relacionarte con la gente que realmente lo vale, hacer aquello que te gusta, el simple hecho de vivir lo es todo. Mirar el lado bueno, como dice aquella canción, Si ves la sombra, es que hay luz...

lunes, 14 de abril de 2008

77 aniversario

Hoy es 14 de abril, día de la República, coincidente con el aniversario de la proclamación de la II República. Ese día, los españoles eligieron democráticamente que régimen querían para su pais, y eligieron la República. Quería hacer una extensa redacción sobre todo esto, pero me falta el tiempo. De momento dejaré esto escuetamente comentado, y ya ampliaré esta entrada, porque se lo merece, a pesar de que no se si es un día para reir o llorar. También quería hacer una reflexión sobre los tiempos que hoy corren, de lo bueno que sería una 3ª, pero que realmente todos sabemos que hay problemas muchos mas gordos por resolver en este pais que vive, aprovechando una reflexión del otro día en clase, su II Restauración (y no es tanta tontería esto que acabo de escribir). Pero bueno, de momento ahi queda esto y, como apreitivo, este video, a la vez bochornoso y divertido y que sirve paraq conmemorar este día:

domingo, 13 de abril de 2008

I'm going slightly mad

Finaliza otra semana con otro domingo de cansancio y enclaustramiento. Llevo toda la tarde con el trabajo de la exposición de Historia del Arte sobre el grupo artístico conocido como "Nueva objetividad" y descargando músiquilla. Estoy baldao, y es que ayer fue demasiado para mi, me estoy haciendo viejo. Madrugar para ir a tocar a la Jornada de puertas abiertas de la universidad y estar tomando cañas desde las 10:30 de la mañana no es muy bueno que digamos, y menos si se van alternado el cante con el sople hasta la madrugada. Podría relatar el día de ayer entero, pero no lo voy a hacer por falta de ganas (y de tiempo también). Sólo resumir que fue un día extraño y curioso, y con el que me estoy empezando a dar cuenta del miedo que me da el rozar el borde de la locura. Cada vez estoy peor de la cabeza, y espero que un día no tenga que decir It finally happened como el gran Freddie en aquella canción titulada "I'm going slighty mad". Si, otra vez dedico a Queen la entrada del domingo, y esta vez, además, os dejo con el genial vídeo de la susodicha canción:




Y mañana, 14 de abril, aniversario de la II República, por lo que le dedicaré también una entrada especial al acontecimiento. Nada más que decir, mañana nos vemos. ¡Salud y república!

viernes, 11 de abril de 2008

Historias que quedan sin contar

Por fin viernes, eso significa descanso, descanso para una semana que me ha dejado agotado, y eso que no he hecho demasiado esfuerzo físico ni nada de eso. Pero no sé, estoy agotadísimo y con un sueño terrible. Y encima mañana, para colmo, madrugar para tocar en la jornada de puertas abiertas de Deusto. Asi que me iré para la cama nada más terminar esta entrada de hoy, que ni siquiera sé por qué me he puesto a escribir. Y no es por falta de ideas, ya que ando algo rebosante de ellas, pero me ha pillado mal día: ¡no tengo ganas de hacer nada! Y cuando digo nada, es nada, ni siquiera... imagináos qué, xD. Si es que menúo día llevo, estoy un poco bajo pero aun así de humor y dispuesto a echar unas risas como siempre. Bueno, pues eso, que noe s por falta de ideas, y, de hecho, hoy he redescubierto alguno de aquellos viejos proyectos que dejé que el polvo cubriera. Un esbozo de esas historias que quedaron sin contar, y que hoy he cogido con ganas de continuar. Hace un par de años (y ya de años antes, de hecho) estuve obsesionado por escribir una novela, con miles de ideas que yo tenía en mente, pero que empezaba y dejaba, ya que nunca me convencía aquello que escribía o me parecía que ya se había hecho antes. Hoy, lejos de aquello, sigo viendo eso mismo, pero en mi mente tengo otra concepción: me da igual que no sea del todo super original, porque nada es nunca del todo original; además, ya encontraré algún día la fórmula, no me voy a quedar pasmado esperándola, me pondré a la acción. Es tiempo de que esas historias que siempre quedan sin contar cobren vida y puedan ser leídas o escuchadas por aquellos que lo deseen. Dentro de poco comenzaré a dar forma a mi obra, mi vástago. Sólo tengo una vaga idea de lo que voy a hacer, pero tampoco quiero más, pues dejaré que mis dedos tecleen o que el bolígrafo se deslice sobre el papel cuando tenga el hálito sufieciente para respirar. La historia que quedó sin contar por fin podrá ser narrada.

martes, 8 de abril de 2008

Futurama: El gran golpe de Bender (Bender's big score)

Ayer cuando me enteré que ya había salido a la venta no me lo pensé dos veces: hoy tenía que ir a por ella. He caminado después de comer hasta el Media Markt, pero allí no la tenían. No me iba a quedar sin ella, así que he decidido darme la pateada hasta el Saturn, donde la he podido comprar. He llegado a casa, he encendido el DVD, sacado el disco y sentado en el sofá a disfrutar de la primera de las cuatro películas de Futurama, mi serie favorita sin alguna duda.
La película, como era de esperar de un producto de estas características (estamos hablando de Futurama señores), aunque tal vez me haya dejado el sabor de boca de querer más, ya que tal vez me esperaba demasiado. También se que hay que verla unas cuantas veces para sacarle todo el jugo, y verla también en versión original, ya que esto también ocurre en muchos episodios de la serie o también en Los Simpsons.
Lo primerísimo a destacar es el argumento, que es simplemente genial, enrevesado como nunca. Hay que prestar bastante atención, porque en ocasiones pudes llegar a hacerte literalmente la picha un lío.
Las dosis de humor son, como siempre, grandes, aunque tal vez menores que en la serie, ya que la mayor parte de la carga de la película está en el genial argumento. En contrapartida, los momentos emotivos de los que siempre ha gozado la serie tocan algunos de sus puntos más álgidos.
Los guiños a momentos de la serie también son recurrentes, y enlaza perfectamente el hilo argumental que se fue desarrollando a lo largo de sus cuatro temporadas. También aparecen casi todos los personajes secundarios, tal vez lo más carismático que haya tenido Futurama. Sin embargo, en este apartado, se echa en falta la ausencia de alguno de ellos y sobre todo la corta aparición de dos de ellos (inseparables ambos).
Son destacables también los guiños a varias películas, especialemnte a una de ellas, que durante un buen rato de la película, la parodia es constante, de ella hay incluso detalles casi copiados. También hay algunas coñas sobre política e historia, marcas también de la casa.
Podría seguir hablando y hablando, pero tendría que empezar a decir Spoilers, lo cual no quiero. Lo mejor será que cad auno la vea, disfrute y opine.
Faltaría hablar de los extras, que no les he echado mas que un simple vistazo y parecen estar bastante bien.
Nada más que añadir, desearos como siempre que os vaya bien y que viváis la vida. ¡Nos vemos en el futuro!

domingo, 6 de abril de 2008

Lazing on a sunday afternoon

Hace una semana del regreso de Murcia y aún no he escrito escrito la crónica del viaje. Pero prometo que esta semana la escribiré y publicaré aquí.
Hoy domingo termina esta semana, que podría decir que ha sido de casi absoluta vagueza. Aunque hay que matizar: vagueza en el sentido de que no he estado a mis obligaciones académicas y me he pasado bastante tiempo tirado en la cama o el sofá descansando, ya que el trastorno del sueño que he tenido entre las vacaciones y el cambio horario ha sido enorme. Me he pasado toda la semana reventado literalmente, y ayer ya estaba recuperado, pero hoy estoy de nuevo igual. Y eso que ayer tampoco hubo demasiado movimiento, pero los achaques de la edad no me permiten mucha juerga después de la aventura murciana. Asi que hoy me he tomado el día libre de tareas y me lo estoy pasando entre messenger, tuenti (cómo engancha la mierda ésta, por cierto) y escuchar musiquilla, especialmente el disco "Innuendo" de Queen, que ya voy por la tercera escucha seguida del mismo y me gusta cada vez más, debería haberlo escuchado más atentamente antes. Y en homenaje también a esta gran banda (tal vez la mejor de la historia) he titulado la entrada de hoy con el título de una de sus canciones del "A night at the opera", y es que, como ya habéis leído, me ha venido como anillo al dedo.
Ahora tal vez me vaya a dar una vuelta, que no quiero pasarme todo el día aquí encerrado. Un saludo a todos mis lectores y que os vaya bien en todo. ¡Salud y tralla!

jueves, 3 de abril de 2008

Adiós melena...

No dije nada en mi entrada del otro día, pero como muchos ya han comprobado, he sido despojado de mi melena. Atrás quedarán los headbangings y el que algunas personas me llamen "melenas" o "hippie". Añoraré esos tiempos en los que tardaba media hora en lavarme el pelo y otra media en peinarme adecuadamente. Si, los añoraré, porque me costó mucho tener ese pelo, y ahora me miro al espejo y ya no está. Nooooooooooooooooooooooooooo :(

Ahora muchos de los que aún no me habéis visto diréis: ¿y cómo te queda el pelo ahora? Pues aquí abajo tenési la muestra. Junto a mi está Silas, mi antiguo compañero de novatadas tunantiles (fue becado el pasado viernes), y quien sufrió también un fuerte cambio capilar.




martes, 1 de abril de 2008

Conversaciones con la Luna

La luna, ese astro que por las noches nos vigila desde lo alto y nos hace soñar... Siempre que miro en el campo al cielo nocturno, que quedo obnubilado ante su esplendor, su luz plateada que baña la noche y reina sobre todas las estrellas, simples puntos de luz que realmente son millones de veces más grandes que la luna. Pero al igual que el sol a mi no me inspira ni me invita a ver reflejados mis sueños, la luna si lo hace. Confieso que he llegado a "enamorarme" de la luna. La he anhelado tanto como a la mujer de mis sueños, pero ahora se ha convertido en mi confesora personal, en aquella que siempre me escucha cuando lo necesito. Decía una canción que la noche es toda magia, y así es. La magia de la noche es insuperable. Qué puedo decir de la noche. Si por mi fuera, viviría de noche, paseando por las calles vacías, subiendo al monte y mirar las estrellas, pensar en todo lo que he sido, soy, he querido ser y querré ser. Otras noches, al contrario, son esas noches que todos conocemos, con una magia distinta, noches de dulce tempestad en las que uno ríe y se divierte, de vez en cuando grita de rabia y llora, y a veces se le parte el corazón.
Estas dos semanas he vivido todo tipo de noches, y la luna ha estado conmigo, ayudándome en mis reflexiones.
Hoy comienza Abril, el mes de las aguas mil. Mes de tempestades, y así espero que sea. Me estoy convirtiendo en un hombre, no nuevo, pero si diferente. Para bien o para mal, ese es mi destino. O así lo creo yo.